La Fragata, que estuvo bloqueada en el puerto de ese país africano debido a una orden judicial a pedido de “fondos buitres”, se convertirá, dijo la Presidenta, “en un símbolo de soberanía” y de “dignidad nacional” y podrá ser visitada por argentinos y extranjeros.
Afirmó que permanecerá en Mar del Plata durante un tiempo para que “todos los argentinos” la visiten porque también representa “su libertad”.
Ayer, en el acto de ascenso de oficiales de las Fuerzas Armadas, la Primera Mandataria había anticipado que ella encabezará la ceremonia de recepción de la Fragata, en cuya cubierta formarán los guardiamarinas que la tripularon hasta el momento del bloqueo, y aquellos que egresaron este año.
La Presidenta hizo el anuncio al hablar esta tarde durante un acto en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada.

