El presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Juan Pablo Piccardo, oficializó que a partir del 15 de marzo el pasaje de subte valdrá $3,50 y el servicio del premetro será subsidiado y costará $1.
Luego del anuncio, los metrodelegados expresaron su rechazo a la decisión del gobierno de la Ciudad; el más contundente fue Néstor Segovia, quien no sólo apuntó contra el impacto que sufrirá el bolsillo de los usuarios.Para el sindicalista, por el aumento del valor del boleto de subte, «el transporte en la Ciudad va a ser un despelote porque muchos pasajeros pasarán a viajar en colectivo».
Esta situación -analizó Segovia- afectará directamente «al salario de los trabajadores de subterráneos, que se verá perjudicado por la merma de usuarios del servicio».
«Es lamentable el aumento, no hay nada que lo justifique. Los nuevos trenes de la Línea A los compró el gobierno nacional, sólo gastaron en lija y en pintura y no incorporó más trabajadores», explicó el gremialista.
Finalmente, Segovia manifestó que «la política de Macri para el subte es reducir la cantidad de trabajadores».; en ese sentido apuntó que desde que el gobierno de la Ciudad se hizo cargo del servicio, el pago de sueldos se demora: «Pasamos de cobrar el último día hábil al 5, 6 o 7 del mes».



