Sociedad

Ser mujer en Argentina

Hace 105 años, un 8 de marzo fueron incineradas por la policía 146 mujeres que estaban sosteniendo una huelga en una fábrica textil en Nueva York. En nuestro país hoy logramos que la máxima autoridad política sea una mujer pero también decenas de ellas son incineradas por sus parejas, miles maltratadas a diario o mueren a raíz de abortos no seguros.

El 8 de marzo se conmemora la muerte de más de cien trabajadoras en Estados Unidos, que se encontraban en huelga por mejoras laborales, las que fueron encerradas y quemadas vivas por el patrón de la fábrica. Años más tarde, en 1910 se realizó en Copenhague el II Congreso Internacional de mujeres socialistas, donde se estipuló conmemorar el 8 de marzo, como el día internacional de la mujer trabajadora. 

Sin embargo, a lo largo de la historia siguen sufriendo desigualdades impuestas por el patriarcado capitalista y seguimos peleando para que nuestros derechos sean respetados.

Desde organizaciones sociales que defienden al género aseguran que aun hoy, las mujeres son las más golpeadas dentro de las clases oprimidas y explotadas, en Argentina el 74% de las trabajadoras tienen sueldos por debajo de la canasta básica, y a nivel mundial el 80% de los pobres, son mujeres.

Las mujeres siguen viviendo de manera más violenta la precarización, los despidos, las consecuencias de una política impositiva que perjudica a los y las de abajo, el no reconocimiento del trabajo doméstico, la inferioridad de nuestros sueldos frente a los de los varones, la desocupación. Realidades que no se han terminado porque algunas mujeres accedan a espacios de poder.

En Argentina, siguen realizándose 700 mil abortos clandestinos al año, y el 29% de las muertes de mujeres en edad gestacional son por causa del aborto ilegal, siendo las más pobres quienes corren esta suerte. Esta situación que nos toca vivir tiene que ver con que nos enfrentamos a uno de los negocios ilegales más grande del mundo. Ante la doble moral y las presiones de los grupos conservadores y clericales y de quienes se benefician de este negocio, del no cumplimiento del protocolo en caso de Abortos No Punibles en gran parte de nuestro país y las trabas impuestas desde el Gobierno Nacional y sectores de la oposición para la discusión del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, y exigiendo la separación de las iglesias del Estado.

En pocas semanas se cumple otro aniversario de la desaparición de Marita Verón, secuestrada por las redes de trata en abril del año 2002, en la ciudad de Tucumán. En diciembre fuimos testigos del indignante juicio y no-condena por su caso. Luego de diez meses de juicio, escuchando los testimonios, viendo a Susana, a Micaela y a todo el movimiento de mujeres en las calles exigiendo justicia y diciendo BASTA de trata y prostitución nos encontramos con un fallo donde todos los imputados quedaron absueltos.

Es necesario reconocer el lugar de la madre de Marita, Susana Trimarco (como el de tantas otras madres), que ante la complicidad de los poderes policiales, judiciales y gubernamentales que garantizan la impunidad de la mafia de la trata, se ha puesto al hombro la investigación del caso de su hija, así como la liberación de 217 mujeres víctimas de las redes de trata.

Los derechos de las humanas son vulnerados cotidianamente, desde la violencia mediática que objetiviza nuestros cuerpos y nos vende como productos prefabricados para el disfrute ajeno, hasta la forma más extrema de violencia: los femicidios. El año pasado las cifras de femicidio siguieron en aumento, cada tres días dos mujeres fueron asesinadas por el solo hecho de serlo, de las cuales en siete de cada diez casos, el agresor resultó el marido o ex pareja de la víctima. La desidia estatal se evidencia con la Ley de Protección Integral para prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las mujeres que, si bien fue sancionada y reglamentada, no cuenta con un presupuesto que permita viabilizarla.

Allá por 1910, la revolucionaria Clara Zetkin, propuso que cada 8 de marzo se homenajee a las obreras de una fábrica textil de Nueva York, que en 1908 fueron encerradas y prendidas fuego en su lugar de trabajo por reclamar mejoras laborales.

Desde entonces, el movimiento de mujeres en todo el mundo, se organiza en esta fecha para reclamar por los derechos que faltan conquistar.

Hoy en el país, muere una mujer cada 35hs. en manos de sus parejas o ex parejas y según ha revelado «La Casa del Encuentro», 255 mujeres fueron víctimas de este flagelo en 2012. En el ámbito de la provincia de Bs. As., según datos difundidos por la Suprema Corte de Justicia, han aumentado las denuncias un 60% en los últimos 2 años; de las denunciantes, el 94% corre riesgo de vida.

Para este año, el órgano máximo encargado de implementar la ley 26485 para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, el Consejo Nacional de la mujer (dependiente del Consejo Nacional de coordinación de Políticas Sociales, a cargo de la Dra. Alicia Kirchner), cuenta con el 0,0027% del total del presupuesto nacional.