El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva abrió la conferencia e hizo referencia a la importancia que tiene este tipo de actividades para los jóvenes. “Tener hoy a dos protagonistas de esta gesta, que está motivando y promoviendo un desarrollo tecnológico cuyas consecuencias nos van a impactar en la vida cotidiana, es muy importante para Tecnópolis, que busca despertar vocaciones científicas”, dijo Barañao. “Para poder alcanzar esos objetivos tan ambiciosos hay que desarrollar tecnología de todo tipo: materiales, software, ingeniería, matemáticas, todas las disciplinas convergen; y estos avances luego se aplican en desarrollos industriales, mejoras médicas y todo lo que nos permite mejorar nuestra vida cotidiana”, agregó el ministro.
Miguel San Martín comenzó por “el final” su exposición: el video “Los Siete minutos de terror”, que muestra al Curiosity llegando a Marte. “había muchas cosas que podían fallar y todo debía ser automático porque demora 14 minutos en llegar una orden hasta el Curiosity”. Finalmente lograron “amartizar” la nave espacial a tan solo 2,2 km del punto exacto en que lo planearon. “Los científicos querían ir a donde exista la mayor probabilidades de vida, finalmente coincidieron que en el cráter Gale era el lugar indicado, porque se pueden observar las capas geológicas que cuentan con la historia de Marte como si fuera un libro”, aclaró San Marín. “Los científicos tienen hipótesis de que en años pasados fue un planeta cálido y húmedo como la tierra y esa evidencia surgen de fotografías donde se puede ver que en algún momento ahí hubo un delta; queda claro que existieron lagos y ríos”, agregó.
Ante la pregunta de porqué se eligió el planeta rojo dijo: “El universo es enorme y las probabilidades de que haya habido vida son altas; si podemos probar que en un planeta vecino como Marte hubo vida, al menos microbiológica, es muy importante para nosotros, es como un laboratorio donde podemos probar si estamos solos o no en el universo”, explicó San Martín que con lágrimas en los ojos recibió la ovación de las 1200 personas presentes en la Nave de la Ciencia de Tecnópolis.
“Argentina ha hecho grandes progresos desde que yo me fui (en 1977), inclusive ha trabajado con la NASA y acaba de terminar el SAC D. En el laboratorio que yo trabajo se hizo un instrumento, el Aquarius, para el SAC D. Eso demuestra que la Argentina está al máximo nivel de la cuestión espacial. Existe el talento y si se le dan los recursos necesarios seguirá prosperando, el universo es el límite”, concluyó el representante de todos los argentinos en la NASA.
Por su parte, Ellen Baker, la astronauta que viajó en ocaciones al espacio, donde ha pasado más de 686 horas, hizo un recorrido por su carrera espacial. A través de fotografías mostró diferentes características de cómo es la vida en el espacio, donde es posible tomar café con palitos chinos, mover una persona con un dedo o preparar tacos sobre la pared de la estación espacial. “Los niños que trabajen duro podrán llegar más lejos que nosotros, este es un momento muy excitante para ser científico por el aporte de los satélites que ya están en el espacio, como el satélite SAC D argentino, lanzado en 2011, que cuenta con diferentes elementos científicos para estudiar los océanos y la atmosfera”, dijo Baker.
La presentación contó con la presencia de Oscar Parrilli, Secretario General de la Presidencia, la embajadora de Estados Unidos en Argentina, Vilma Martínez y el presidente del CONICET, Roberto Salvarezza.

