Ciudad

La oposición intentó frenar el aumento del subte, pero no pudo

Legisladores de distintas fuerzas buscaban que el PRO dé marcha atrás con el aumento a $3,50 que resolvió tras las audiencias públicas. Pero la oposición no pudo lograr que se debatiera un proyecto en la Legislatura destinado a detener el aumento de la tarifa del subterráneo decidido por el gobierno porteño.

 

La sesión especial se extendió durante alrededor de una hora y estuvo presidida por el presidente del cuerpo, Cristian Ritondo.  Parte del macrismo se sumó al debate aunque en un primer momento pareció que no asistirían.

La presentación del proyecto fue dada a conocer el fin de semana luego de que la audiencia pública sobre el aumento de la tarifa del subte realizada en el Centro Cultural San Martín fuera cuestionada, entre otras razones, por el carácter de «trámite» que le impuso el gobierno de la Ciudad al anunciar que no revisará la suba dispuesta.

El pedido de los legisladores porteños consistía en aprobar una norma que impida el incremento del boleto «hasta que no estén los resultados de una auditoria sobre el traspaso a la Ciudad y se encuentre aprobado el nuevo marco regulatorio con el concesionario de subterráneos».

Finalmente, por “una cuestión técnica, el debate pudo darse, pero la oposición no contaba con el número necesario para sostener la sesión (dos tercios). 

Si bien la oposición alcanzó el quórum necesario para sesionar, establecido en 31 diputados presentes, no pudo llegar a los 40 votos requeridos para la aprobación del tratamiento del proyecto; no obstante se permitió que cada bloque parlamentario utilizara cinco minutos en el recinto para manifestar su posición en torno al aumento del pasaje de 2,50 a 3,50 pesos.

En ese tiempo, se escuchó a los jefes de los bloques antimacristas cuestionar la decisión del Gobierno porteño y solicitar que se dé marcha atrás con la medida al considerar que afectará «al bolsillo de los pasajeros» y al remarcar que «el PRO continúa sin poder justificar las razones de la suba de la tarifa y se refugia en chicanas políticas».

«No encontramos explicación de la tarifa de 3,50 pesos», aseguró el presidente del bloque del Frente para la Victoria en la Legislatura, Juan Cabandié; mientras que su compañera de bloque Gabriela Alegre aseveró que «la sesión sirvió para poder demostrarle a la sociedad que el macrismo no tiene respuesta alguna por el aumento».

El diputado Fernando Sánchez, titular del bloque de la Coalición Cívica, pidió al PRO que «recapacite y  dé marcha atrás con el aumento».»Háganlo de cara a la sociedad, dígannos cuánto cuesta y después evaluamos la tarifa.  Nadie dice que la tarifa no tiene que ser revisada, lo que les pedimos es que no lo hagan de espaldas a la gente», instó.

Desde el bloque Buenos Aires para Todos, en tanto, manifestaron que «la intención del PRO es hacer un subte para pocos.  Ya con el aumento anterior disminuyó a un 22.3 por ciento la cantidad de usuarios, es decir que 190 mil usuarios por día dejaron de utilizar el subte por razones económicas, trasladándose a los colectivos, saturando el servicio y en horas picos al borde del colapso».

Aníbal Ibarra, del Frente Progresista y Popular, consideró que el impacto de este nuevo aumento «va a expulsar a cientos de miles de pasajeros del sistema de subterráneos hacia el terrestre»; al tiempo que Alejandro Bodart, del MST,  aseguró que «es una barbaridad la suba» y agregó que «va a ser un subte elitista que va a permitir que cada vez menos gente viaje y se abarrote el sistema de colectivos».

«Nos perdimos la oportunidad de que una sesión que surgió por iniciativa de la oposición pudiera transformarse en un mensaje unánime de toda la institución legislativa al Poder Ejecutivo para que se abstenga de fijar cualquier tarifa de manera poco transparente, frívola y carente del mínimo sustento informativo», evaluó el diputado de Proyecto Sur Pablo Bergel.

Por su parte, el representante del macrismo Martín Ocampo aseguró que la oposición “ya sabía que no tenía el número» y aseguró que esa maniobra era un “polvito para la tribuna”. 

Afirmó, además, que en caso de que tuviera éxito, el jefe de Gobierno vetaría ese proyecto.

El último orador de la sesión fue el vicepresidente primero de la Legislatura, Cristian Ritondo, quien, en un tono por demás encendido, aseguró: «Está claro que nosotros no tenemos la misma visión política que tuvieron Aníbal Ibarra y los K sobre el Gobierno de la Ciudad. No tenemos la misma visión política en transporte, ni en seguridad, ni en educación y eso la gente lo sabe por eso vota al PRO».

De este modo, el aumento comenzará a regir a partir del 15 de marzo. El legislador Fabio Basteiro (FAP) lamentó lo ocurrido y adelantó que van a “judicializar” el reclamo.