La sucesión de complicaciones en un vuelo de cabotaje, desde Aeroparque a Posadas, parecerían involucrar un fuerte componente de sabotaje, o al menos de notable desidia o muy mala fe, por parte de algunos puntuales empleados de Aerolíneas Argentinas; pese a lo cual muchos otros atendieron con paciencia, deferencia y evidente voluntad de buscar soluciones.
Por Carlos Andrés Ortiz



