El problema surgió en Valentín Virasoro al 700, entre Felipe Vallese y Arengreen, cuando una máquina retroexcavadora rompió un caño y la pérdida de gas que se inició despertó temor entre los vecinos, quienes dieron el alerta a la policía, los bomberos y a la empresa Metrogas.
Tras la evacuación del lugar, personal de la empresa procedió a impedir que saliera el fluido, en forma preventiva.
Lo grave del caso es que “la obra no constaba como tal en sus registros porque nunca nadie pidió el corte del gas para la demolición”.
Una vecina de una casa lindera a la obra, que está ubicada en Virasoro al 700, relató “que el arquitecto es una excelente persona que acudió de inmediato a arreglar una pared de mi casa, cuando se cayó por los movimientos de las máquinas”. No obstante, admitió tener una gran preocupación tras el episodio de hoy y por las constantes dificultades que traen al barrio la construcción indiscriminada de edificios”.
Un ingeniero, que vive en la esquina de Virasoro y Arengreen, dijo no entender “por qué cuando se demuele no cortan primero el gas y la electricidad”, cosa que no fue ordenada por el responsable de la demolición.


