Consultada María Suárez, uno de los siete miembros de Junta aclaró que le gusta hablar de ciudadanos más que de vecinos y que la demora en el inicio de la Asamblea- estaba convocada para las 18:30 horas y se inició una hora después- se debía a que fue necesario anotar a decenas de participantes hasta último momento. Se sostenía la idea de garantizar el mayor nivel de participación y no una convocatoria cerrada. El salón de la escuela resultó ajustado para recibir a 350 participantes El plenario comenzó, con la presencia del pleno de la Junta Comunal y su Presidente hizo un esbozo impreciso, según algunos presentes, de las funciones de las comunas para terminar haciendo la presentación de sus integrantes. Los tres miembros del PRO recibieron un tibio aplauso, que fue ampliamente superado efusivamente cuando se dio el nombre de María Suárez de Nuevo Encuentro-FPV, lo mismo ocurrió con Daniel Rotta del FPV, y Alberto Lacherra del PSA. Como indica la ley, el Presidente propuso que se nombrara un coordinador de la reunión, a partir de lo cual, salvo oposición, los miembros de Junta se quedarían como oyentes. Inmediatamente un señor presente se propuso para tal tarea, y el Presidente de la Junta lo proclamó diciendo «yo lo acepto», lo que generó el rechazo inmediato y contundente de toda la asamblea. Fue notorio aquí también, el intento de «primerear» que tuvo el PRO en la conformación de los Consejos Consultivos, desconociendo la autonomía de funcionamiento que tienen. Luego de un debate por momentos acalorado se pudo consensuar que se postularan todos los interesados para después poder votarlos. Hubo unos ocho postulantes, cada uno exponiendo sobre su experiencia para la tarea y el conocimiento que tenían del significado de la puesta en marcha de una democracia participativa. Todos con pocos votos, excepto el señor que se dirigía siempre acaloradamente y que recibió unos 20 y que según se pudo escuchar por el comentario de algunos presentes, eran «vecinos» PRO. Al llegar el turno de Ana Bartkevicius, militante social con una trayectoria reconocida en Balvanera, recibió un apoyo cercano al 90%. En ese punto, el Presidente de la Junta, pretendió hacer la cuenta de los votos pero lo convencieron que con «mayoría abrumadora» alcanzaba para definir a la coordinadora. Así comenzó la reunión del Consejo Consultivo con su total autonomía y fue el momento en el cual comenzaron a producirse hechos llamativos. Los supuestos «vecinos» comenzaron a retirarse. El micrófono emitía un ruido ensordecedor: «Hay algún sonidista en la sala?» bromeó un participante. Finalmente se tuvo que llevar el debate a viva voz. Se designaron a las Secretarias de Actas (una por FPV y otra por el PSA). Al momento del inicio, la coordinadora informa que el Presidente de la Junta no había previsto un Libro de Actas… «Justo yo tengo uno acá» afirmó un vecino y lo acercó a la mesa, lo que generó una situación jocosa y hasta se escuchó a alguien decir” si pensaban que esta convocatoria podía fracasar, están equivocados”. De esta forma, se pudo comenzar el debate ordenado, maduro, fervoroso de a ratos, pero todos pudieron expresarse Sin necesidad de votar, todo lo resuelto se resolvió por consenso y se llegó a formar una comisión que redactará un reglamento del Consejo. Alguno propuso formar las comisiones de trabajo pero se argumentó en contra ya que sin reglamento las comisiones no tendrían marco para funcionar. Quedó en claro que de no alcanzar consenso en dicha comisión, se propusiera un reglamento por mayoría y otro por minoría para reducir el debate posterior. También se organizó una comisión encargada de comunicarse con los participantes y sumar a otros. Finalmente, se acordó votar el reglamento en la próxima reunión del 18 de Abril (antes de cumplirse el plazo legal de 30 días). Se puede afirmar que no vimos “aparateadas” ni patoteos, y sí hubo momentos de mayor pasión en el debate. Se pudo percibir que la mayoría de los presentes habían participado de una manera o de otra en la promoción de las comunas a través de los largos años que separan su definición en la constitución hasta ese día en que los allí reunidos, vecinos de la Comuna 3, pudieron participar y ejercer su derecho ciudadano. Se logró así un consenso mínimo pero de máxima importancia: garantizar que el Consejo Consultivo Comunal fuera lo más participativo posible, sumando a banderías políticas de todo tipo y también a aquellos que no quieren banderías. “ Es nuestro deseo que el Consejo se mantenga activo y vivo para apuntalar a la Junta Comunal en todo lo positivo, para controlarla, y para oponerse en todo lo negativo”, señalaron los juntistas María Suárez, Rotta y Lacherra. Alguien que se retiraba, finalizada la reunión, nos dijo: “Los habitantes de Balvanera, San Cristóbal, y Abasto, podemos sentirnos ciudadanos más plenos que antes. y gracias a nosotros mismos!”
La Comuna 3 ya tiene Consejo Consultivo
El Mensajero Diario estuvo presente esta vez en la Escuela de la calle Jujuy 1471, en donde se había convocado a vecinos, partidos políticos y distintas organizaciones, a constituir como lo dispone la Ley orgánica de Comunas, el Consejo Consultivo Comunal.


