El legislador advirtió sobre los «riesgos» que corre actualmente el convento Santa Catalina por la política constructora de la Ciudad.
Camps expresó: «Estuve conversando con la gente de Basta de Demoler. Plantean que el convento de Santa Catalina corre riesgos».
«El Gobierno porteño no tiene en cuenta los intereses arquitectónicos. Permanentemente se está privilegiando a las empresas constructoras. La única forma que existe hoy de frenar esto es con amparos», agregó el diputado de la ciudad.
Un grupo de vecinos y representantes de la ONG Basta de Demoler presentaron un recurso de amparo ante la Justicia con el fin de desalentar la construcción de una torre de 60 metros de altura en el terreno lindero al Monasterio Santa Catalina de Siena, un emblema de Buenos Aires en pleno centro porteño.


