Ciudad

Los vecinos de Núñez denuncian padecimientos por la realización de recitales en River

Varias agrupaciones de vecinos se reunieron para luchar contra la inseguridad existente en los barrios de River y de Núñez. Por eso dirigieron una nota al Ministro de Seguridad porteño en el marco de los recitales y partidos de fútbol en los clubes de la zona a los que concurren miles de personas.

  Vecinos integrantes de la red de Vecinos Alerta Núñez y de las Asociación Vecinos Independientes Altos de Rivadavia, autoconvocados para luchar contra la inseguridad existente en el barrio de Núñez, de la Ciudad, dirigieron una nota al Ministro de Seguridad porteño en el marco de los recitales y/o partidos de fútbol en los clubes de la zona a los que concurren miles de personas. Ya son varias las presentaciones que le han hecho y se reunieron con varios de sus funcionarios durante los años anteriores y seguimos sufriendo los mismos problemas. Como el Gobierno de la Ciudad ha vuelto a autorizar recitales, en la presente semana comienza una serie de nueve que se encuentran programados hasta el 20 de este mes, por lo que le solicitaron la urgente intervención del ministerio a su cargo para que en los próximos eventos se apliquen los recursos necesarios para: Que se controle el estacionamiento de vehículos ya que los ubican en lugares no permitidos. También que controle con eficacia el accionar de los llamados “cuida autos”, los que, además de transgredir las normas vigentes, originan conflictos al tratar de cobrarnos para estacionar nuestros autos frente a nuestras viviendas. Que se controle la venta de bebidas alcohólicas en los alrededores del estadio durante dichos eventos y los desmanes cometidos en las calles, como orinar en las veredas y portales. Que se mejore la presencia policial y de todos los cuerpos de control que requiere la gran cantidad de público que asiste a esos recitales musicales o partidos deportivos para evitar desmanes, delitos y problemas –en especial atascamiento- en el tránsito vehicular. Así mismo le advierten al ministro que en los eventos realizados en los últimos tiempos, en mayor o menor medida dependiendo del tipo de público que convoca, en la zona se vuelve a padecer las consecuencias de la presencia de individuos con los que resulta muy difícil compartir el espacio público. Estacionan gran cantidad de vehículos en cualquier parte y aparecen los «trapitos» por lo que en las cercanías del Club no se puede dejar el auto en frente de sus viviendas. El tránsito se dificulta causando también más ruido y problemas para circular. Posteriormente quedan las calles llenas de residuos y con olor a orina –faltan baños públicos. Los vecinos no se explican por qué no se obliga a los organizadores que coloquen baños en cantidades suficientes en un sector que llegue hasta la Avda. del Libertador. Además, denuncian que siguen vendiendo bebidas alcohólicas antes y durante los eventos. Es evidente que no hay control policial y/o del Gobierno de la Ciudad por lo que la zona se convierte en peligrosa. Sostienen que el impacto ambiental no sólo se refiere al sonido y las vibraciones sino todo lo demás también. A menos de cuarenta metros de las casas de familia se desarrollan eventos que deberían realizarse en otro lugar, más seguro, más abierto y por supuesto más alejado de las viviendas. Los vecinos del barrio llevan más de siete años luchando contra esta situación con mediciones de vibraciones y sonido que demuestran que superan el límite de lo permitido, problema éste que ha sido objeto de tratamiento en sede administrativa y judicial .Pero hoy insisten como lo vienen haciendo desde hace también más de siete años en las denuncias por arrebato, intimidación, daños a la propiedad privada (como ralladuras de autos, rotura de espejos, graffitis en portones, residuos y orina en las entradas de los domicilios y cordones de veredas, etc.) y en los graves problemas de tránsito que se producen durante la llegada y regreso de estos masivos eventos. Como es de su conocimiento los recitales en la zona se encontraban suspendidos hasta que recientemente el Gobierno de la Ciudad los volvió a autorizar. Por los medios sabemos que en los próximos meses se encuentran programados varios, como se dijo antes durante sólo marzo se harán nueve. Por último en la nota, le solicitan a Montenegro “que tome todas las medidas necesarias para evitar que suframos las consecuencias de este descontrol, que los recitales se hagan en lugares que no afecten a los vecinos y que cuando son autorizados que se implemente el operativo de control y seguridad adecuado para reducir las conductas que violan las normas vigentes y que provocan los problemas informados.