“La restitución de la identidad a 109 de esos jóvenes secuestrados cuando eran bebés o nacidos en campos de concentración es lo que las Abuelas de Plaza de Mayo junto al gobierno y al pueblo de la Argentina hacemos para que, en el futuro de ellos, la verdad no sea la mentira, para que la verdad sea un derecho humano de todos y para todos, y la duda no sea un fantasma amenazante”, destacó la embajadora Marita Perceval.








