Bonaerense

Vacunas gratis contra hepatitis B

Desde hoy estará disponible la vacuna contra la hepatitis B para la población adulta en los dos mil vacunatorios públicos de la provincia de Buenos Aires. El 27 de julio el Ministerio de Salud nacional universalizó la vacuna contra la hepatitis B y la incorporó al Calendario Nacional.

El ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, anunció en las últimas horas que desde hoy, está disponible la vacuna contra la hepatitis B para la población adulta en los dos mil vacunatorios públicos de la Provincia de Buenos Aires.

El Ministerio de Salud notificó que ya se distribuyeron más de 300 mil dosis para su aplicación en adultos, y recordó que la inmunización previene el virus B de la hepatitis, causa de cirrosis, cáncer y trasplantes de hígado.

Al respecto el ministro aclaró: «Distribuimos más de 310 mil dosis de vacuna contra la hepatitis B en los vacunatorios de la provincia que, desde mañana, estarán disponibles para toda la población de la provincia».

Antes, la vacuna sólo era gratuita para el recién nacido, con un refuerzo a los 2 y 6 meses, o bien para los chicos de once años con dos refuerzos, uno al mes de la primera dosis y otro a los 6 meses.

En cambio ahora, «todas las personas adultas que no hayan recibido esta inmunización durante la infancia pueden acceder a la vacuna en forma gratuita», agregó el ministro.

El 27 de julio el Ministerio de Salud nacional, a cargo de Luis Manzur, universalizó la vacuna contra este virus hepático, y la incorporó al Calendario Nacional y gratuito para la población adulta.

Los adultos deben aplicarse una primera dosis, un refuerzo al mes y otro a los seis meses de la primera.

Se estima que en el país cerca de un millón de personas se encuentran afectadas por los virus B y C de la hepatitis. Sin embargo, cerca de la mitad desconoce su condición, porque en las primeras etapas no dan síntomas.

Ambas hepatitis se contraen del mismo modo que el VIH, por relaciones sexuales sin preservativo y contacto con la sangre de una persona infectada. En el caso de la B el riesgo de contagio es mucho mayor porque se trata de un virus cien veces más infeccioso que el virus del Sida.

Los expertos insisten en que, sin vacunación, uno de los grandes desafíos que plantean las hepatitis es el diagnóstico, porque los infectados pueden vivir durante décadas con la enfermedad sin tener síntomas específicos.

A veces, lo único que experimentan es una sensación de cansancio que ni ellos ni los médicos asocian con las hepatitis. Esto provoca que la mayor parte de los pacientes lleguen a la consulta médica recién cuando ya tienen gravemente afectado el hígado, es decir, con cirrosis, cáncer hepático y la necesidad de un trasplante.