Una mujer ingresó ayer con graves quemaduras al Hospital Grierson de Guernica, donde lucha por vivir con heridas en el 80 por ciento de su cuerpo.
El hecho ocurrió ayer a la madrugada en una casa de esa localidad, donde reside la víctima, identificada por la Justicia como Silvia Chaz.
Fuentes judiciales informaron que la mujer se encontraba junto a su esposo, mientras el hijo de cinco años de la pareja descansaba, cuando resultó quemada. Tras el incidente, Chaz fue trasladada al Hospital Cecilia Grierson de Presidente Perón donde permanecía internada en grave estado, dijeron los informantes.
Por su parte, el esposo de la mujer, con antecedentes de ser un hombre violento, se encontraba prófugo y esta noche era intensamente buscado por los investigadores.
Una de las hipótesis que manejan los pesquisas es que Chaz fue rociada con un líquido inflamable y luego prendida fuego de manera intencional, y otra es que se trató de un accidente.
En tanto, Viviana, quien ingresó el viernes al hospital Lucio Meléndez de Adrogué con el 50 por ciento de su cuerpo quemado fue trasladada el lunes al Instituto del Quemado de la Ciudad de Buenos Aires, donde continúa internada en grave estado y debieron operarla para evitar la pérdida de su mano.
Viviana Morli, de 32 años, fue trasladada el lunes al Instituto del Quemado de la Ciudad de Buenos Aires, donde continúa internada en grave estado. El viernes había ingresado al hospital Lucio Meléndez de Adrogué con quemaduras en la mitad de su cuerpo que, según la madre de la víctima, fueron provocadas por su ex pareja.
Tras ser trasladada, Viviana fue sometida a una intervención quirúrgica de más de cuatro horas en la cual pudieron preservar su mano, que casi pierde por la gravedad de las heridas.
El hecho ocurrió el viernes alrededor de las 2 de la madrugada, cuando Viviana y su pareja, de 33 años, se encontraban en la planta alta de su casa, situada en Santa Clara al 1900, de Glew. Cuando la policía y la asistencia médica llegaron a la vivienda, la pareja de la víctima relató que ambos discutían acaloradamente en su dormitorio, y que en ese marco la mujer “agarró una botella de alcohol que solía utilizar para hacerse masajes en las piernas, se roció a sí misma y luego se prendió fuego”.
Antes de ser trasladada de urgencia al hospital de Adrogué, la mujer le ratificó a la Policía la versión que dio su pareja. Por esta razón, y al no haber hasta el momento otros elementos de sospecha en su contra, el hombre no fue detenido.
