Un joven empleado municipal de la ciudad de Neuquén fue despedido y decidió encadenarse a la puerta del cementerio para que lo reincorporen en su puesto de trabajo. Se trata de Maximiliano Hernández, quien manifestó que estuvo contratado durante tres años en el cementerio y luego de realizar un tratamiento por adicciones, quiso regresar a su trabajo en la Municipalidad como había convenido, pero lo cesantearon.
En declaraciones a LU5, Hernández sostuvo: «dejé de trabajar el 31 de diciembre y me dijeron que en febrero me tomaban otra vez. Realicé el tratamiento y me recuperé, pero ahora estoy sin trabajo. Tengo tres hijos y no me queda otra que quedarme encadenado acá en el cementerio».
El ex empleado expresó que en la Municipalidad no le recibían los certificados médicos, y que lo único que querían era despedirlo. «Me dijeron que si terminaba mi tratamiento me volvían a reincorporar, pero volví en febrero y en junio y se escondieron», detalló el joven.
La entrada principal al cementerio se encuentra cerrada, pero los empleados pudieron ingresar por un acceso alternativo. «Yo había venido el viernes a explicarle a mis excompañeros y jefes lo que quería hacer y me dijeron que no tenían ningún tipo de problemas. Hoy los dejé ingresar y ahora estoy esperando. Yo no me muevo de acá hasta que no venga algún superior y me haga un contrato», dijo Hernández.

