El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, dispuso hoy severas medidas de austeridad en el Poder Ejecutivo provincial, en el marco de un proceso de reordenamiento de las cuentas públicas para cumplir con el Presupuesto estimado para el año en curso.
Indicó que las medidas son un “ejemplo de austeridad” del más alto poder político provincial, para justificar la comprensión de la población y los empleados estatales, ante las futuras acciones de racionalidad del gasto público.
Los recortes son los siguientes:
-Reducción de la planta política del Ejecutivo provincial en un 50 por ciento. Sólo continuarán 170 de 340 empleados.
-Reducción de un 15 por ciento de los salarios de la planta política. Los sueldos públicos estarán por debajo de los niveles de 2012, con los primeros días de gestión del fallecido gobernador Carlos Soria.
-Desde enero la provincia no paga más el alquiler de la vivienda del gobernador en Viedma, que deberá ser afrontada por el propio dirigente.
-Renunciarán todos los directores de las empresas estatales rionegrinas. Luego sólo designarán a uno por empresa con remuneración: el Presidente. Los restantes directores serán ad honorem.
-Organos de control. Redactó dos proyectos de ley: uno para equiparar los salarios del fiscal de Estado y del contador general de la provincia al de un ministro del Poder Ejecutivo. El otro para Equiparar el salario del defensor del Pueblo, de los miembros del Tribunal de Cuentas y del fiscal de Administración con el de los legisladores.


